TURBULENCIA EN LA “NACION MEDIAS ROJAS”

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17 abril, 2012

Por Richard Justice / MLB.com

Si piensas que tuviste un mal día, te hubieras puesto en el lugar del manager de los Medias Rojas, Bobby Valentine, el lunes. Hubieras estado en una discusión pública con uno de tus jugadores más respetados. Tu clubhouse te hubiera dado la espalda. Hubieras dejado en el juego más de la cuenta a tu joven abridor para que saliera con la derrota. Y por último, hubieras sido abucheado por los aficionados de tu equipo.

Ese fue el día de Valentine.

En una de las pocas ocasiones en su vida, el piloto lució un poco humilde. Es posible que no haya querido discutir con Youkilis, pero no calculó bien cuál sería su reacción.

Posiblemente Valentine haya pensado que todo estaba demasiado calmado en el Fenway Park y que necesitaba crear un alboroto. Bueno, ése no pudo haber sido el motivo.

¿Es posible que Valentine haya querido motivar a uno de sus jugadores más respetados al cuestionar su dedicación? A pesar de todo, Youkilis hasta ahora tiene un promedio de .200 y sin jonrones. Esa tampoco pudo haber sido la razón.

Puede ser difícil encontrar el verdadero motivo por el que un hombre muy inteligente haya dicho algo bastante ridículo. No tiene sentido que Valentine quiera crear una controversia con un jugador que es conocido por trabajar fuerte y darle importancia a las cosas correctas.

A través de los años Youkilis ha preocupado en algunos momentos a los Medias Rojas, pero esas inquietudes han sido porque en ocasiones ha sido muy intenso. El ex dirigente de Boston, Terry Francona, estaba preocupado porque Youkilis no dejaba de azotar bates y cascos, y pensaba que era solamente cuestión de tiempo para que el antesalista se fracturara un hueso o se desgarrara un ligamento. Francona llegó a entender que Youkilis empleaba esos momentos de furia para descargar un poco de estrés y superar un mal turno al bate.

Aparte de eso, Valentine rompió una de las reglas más importantes de manejar un club de Grandes Ligas. Los jugadores quieren un capataz que sea capaz, honesto y preparado. Pero sobre todo, los jugadores quieren un dirigente que los respalde. Si un manager tiene que dar malas noticias, absolutamente debe hacerlo en privado. Nunca se escuchó a Joe Torre ni a Bobby Cox criticar a uno de sus jugadores públicamente.

No cabe duda que tuvieron jugadores que los frustraron, pero estaban conscientes de que no solucionarían nada al criticarlos ante todo el mundo. Si Valentine quería señalar algo malo en Youkilis, no existe una excusa para no hablarlo primero con su jugador.

“Creo que Bobby hubiese deseado expresarle su punto de vista a Youkilis primero”, dijo el gerente general de los Medias Rojas, Ben Cherington.

Pienso que Valentine lo sabe. Reaccionó rápidamente el lunes luego de que escuchó la reacción de Youkilis a una entrevista en la que el dirigente dijo que el tercera base no “estaba entregado física ni emocionalmente al juego como lo ha estado en el pasado”.

En las siguientes horas, Valentine se reunió con Youkilis al menos dos veces y luego platicó con Dustin Pedroia (quien criticó a Valentine por criticar a Youkilis), Cherington y posiblemente con otros.

Valentine dijo que sus palabras fueron tomadas fuera de contexto y que nunca quiso criticar a su infielder. De cualquier manera, después de que las declaraciones salieron, Valentine se encontró en medio de una guerra de palabras.

“Pienso que era adecuado que se disculpara aunque no haya sido la intención de Bobby criticar a Youkilis”, expresó Cherington.

Por su parte, Youkilis dijo que estaba “confundido”.

En el vestidor de Boston, los jugadores respaldaron a su compañero.

“No comprendo lo que Bobby trata de hacer”, manifestó Dustin Pedroia, “pero así no hacemos las cosas aquí. Estoy seguro de que se dará cuenta de eso pronto”.

El inicialista mexicano Adrián González dijo lo siguiente: “Todos sabemos que Youkilis siempre da el 110 por ciento”.

Si piensas que los Medias Rojas sabían lo que les esperaba cuando contrataron a Valentine, están equivocados. Valentine tiene un largo historial de ser un hombre inteligente, aferrado a sus ideas y en ocasiones arrogante. En el pasado tuvo una enemistad con un gerente general. Ha discutido con árbitros, reporteros y comentaristas de televisión.

Pero en 15 años al mando de los Mets y Rangers, casi nunca criticó a sus propios jugadores. Existe un posible incidente con Todd Hundley hace varios años, pero no le prestemos mucha atención a eso.

Valentine tuvo un día tan malo que cuando dejó a Daniel Bard para que otorgara una base por bolas a Evan Longoria que resultó en la única carrera del último juego de la serie entre los Medias Rojas y Rays, parecía que estaba consciente del enredo en el que se había metido.

“Pensaron lo mismo que yo pensé”, dijo el piloto al preguntársele sobre los abucheos. “Lo debía sacado antes. Son buenos aficionados. Saben lo que está sucediendo en el juego”.

Si existe un lado positivo, es que todavía restan 152 encuentros, y Valentine tiene bastante tiempo para trabajar en mejorar la confianza que se ha perdido entre él y sus jugadores. Uno de los dichos más viejos en el deporte es que las victorias lo curan todo. Los Medias Rojas tendrán los próximos cinco meses para demostrarlo.

Por otra parte, varios equipos exitosos han odiado a su manager. Es posible que no le hayan prestado atención o que hayan empleado lo dicho por su capataz como una especie de motivación. Esperamos que ése no sea el resultado. Pero hay que estar atentos.

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