Por: Efrén Chavira González.
Rigoberto Loya Chávez, Nacido en Anáhuac, , cumplió su sueño destacar en los mejores escenarios del rey de los Deportes en su ingreso a Sultanes de Monterey su primer año marco huella al convertirse el mejor Novato de la década con marca de 100 chocolates. En sus primeros años Impuso record –sin perder- en el estadio infantil de Anáhuac, ojalá, autoridades le hagan justicia que a un inmueble o Estadio se le ponga su nombre.
En 1998 ganó el juego de campeonato para Manzaneros. 2004-2005 vistió el uniforme con Venados de Mazatlán. Fue Campeón y con boleto a la serie del Caribe en la cual también levantaron el trofeo de monarcas.
Para Rigoberto Loya en ningún momento se arrepintió haber incursionado al béisbol de la Liga Mexicana de Béisbol donde triunfo , lo único que le faltó jugar en Grandes Ligas , no olvida, fue una mala negociación del representante de Venados se vino abajo la posibilidad de un contrato para cumplir el ciclo deportivo en el ambiente profesional
En su últimas actuaciones vistió la piel de Dorados de Chihuahua, llegó la lesión, una cirugía, luego, posible regreso con los Delfines del Carmen donde estuvo en los entrenamientos de pretemporada. Antes triunfó en Taiwán donde marcó huella con su buen pitcheo poniendo en lo alto al estado grande de Chihuahua.
2023, Rigo Loya, regreso a las instalaciones del Teodoro Mariscal, previo a su homenaje de lanzar la primera bola en el segundo juego entre Venados y Yaquis de Obregón. “cuando estás jugando, sabes que si lo haces bien trasciendes, te hacen homenajes, pero cuando dejas de jugar y te recuerdan se siente más emoción, significa que algo bueno hiciste” compartió -en su momento- desde el inmueble que fue testigo de sus grandes salidas.




