Yesenia Cuauhizo Moyotl, de 23 años, originaria de Puebla y religiosa del convento de Carmelitas Descalzas, ubicado en Colonia Álvaro Obregón del municipio de Cuauhtémoc, concluyó sus estudios de secundaria en el Instituto Chihuahuense de Educación para los Adultos (ICHEA) y ahora, junto con otras 10 compañeras, tiene la intención de seguir estudiando la preparatoria por Internet, dentro del programa que tiene la institución en convenio con el Colegio de Bachilleres México.
La joven religiosa ingresó a la orden de las Carmelitas Descalzas hace 7 años invitada por unas tías quienes le hicieron saber que en el convento de Chihuahua tendría la oportunidad de seguir estudiando, ya que su papá la sacó de la escuela por sus bajas calificaciones.
Menciona que de niña ella iba a la escuela sólo a pasarla bien con sus amigos, pero sin poner atención, de ahí sus bajas calificaciones, pero siempre tuvo el deseo de ser alguien en la vida, razón por la que decidió ingresar al convento para aprovechar la oportunidad que le daban de estudiar y luego, dice, “Dios se apiadó de mí y me mostró mi verdadera vocación, que es estar aquí”.
En el convento, ubicado a un par de kilómetros de “Rubio”, como se conoce a Colonia Álvaro Obregón, la actividad principal de las religiosas que lo habitan es la oración; sin embargo, para sostenerlo, elaboran diversos productos alimenticios, que ofrecen a la comunidad, además de la venta de diversos productos propios de la liturgia católica. Ahí, Yesenia estudió con ayuda de sus compañeras los materiales didácticos que le proporcionó ICHEA y acudió a presentar sus exámenes en las oficinas de ese instituto en Cd. Cuauhtémoc.
La recién graduada afirma que estudiar le ayuda mucho para fortalecer su vocación, “porque hay una parte del Evangelio que dice: ‘si ustedes no entienden las cosas de la tierra, ¿cómo van a entender las del cielo?’ Entonces el estudio ayuda mucho, aún para conocer las sagradas escrituras. Estar bien instruido aquí donde estamos viviendo, para poder comprender lo que Dios quiere de nosotros, eso nos va a ayudando”.
Agregó que los módulos de ICHEA sirven para la vida cotidiana de cualquier persona, pues, por ejemplo, el tema “Ser mejor en el trabajo” le ayudó con lo que realiza concretamente en el convento, porque habla de productividad y calidad, entonces, señala: “si cada uno hiciéramos las cosas con calidad… y pensaba en mi vida personal, en la oración, en todo lo que hago, pues claro que se ayuda al mundo y se supera uno mismo y ayuda a que otros quieran eso, de ser mejor”.
La religiosa Yesenia recibió su certificado oficial de secundaria, de manos del coordinador de zona Rogelio Torres Hermosillo, quien le hizo saber que su documento le permite continuar estudiando y superándose.
Finalmente, la monja envía un mensaje derivado de su vida personal:
“Me dirijo a los jóvenes porque muchas veces no se vive bien lo que se tiene que vivir y algunos somos muy distraídos y otros no sabemos ni qué queremos y cuando tenemos la oportunidad no la aprovechamos, y ya cuando se llega a ser personas adultas (a mí gracias a Dios Él me hizo creer a tiempo) pero a veces uno se lamenta: ¿por qué no terminé?, ¿por qué esto o por qué a aquello? Si tienen ahorita esa oportunidad, aprovéchenla”.





