El senador panista Javier Corral Jurado presentó una denuncia contra el gobernador César Duarte ante la Secretaría de Gobernación por violar la Constitución y la Ley de Asociaciones Religiosas y Culto Público.
Está basada en la participación oficial como mandatario en un acto religioso de la Iglesia Católica en el que se consagró él y el estado de Chihuahua, al Sagrado Corazón de Jesús y al Inmaculado Corazón de María.
Corral señaló en el documento expuesto también ante la Secretaría de Asuntos Religiosos, al arzobispo de la ciudad de Chihuahua, Constancio Miranda Weckmann y al obispo de la Tarahumara, Rafael Sandoval, quien dijo que se debe elegir a gobernantes que “tengan sintonía con Dios, porque si no nos van a destruir”.
El acto religioso llevado a cabo el pasado 20 de abril en el Gimnasio Manuel Bernardo Aguirre en la capital del estado, provocó, según Corral, que algunos consejeros nacionales del PRI, como el ex diputado federal Rodolfo Echeverría, reprobaran el hecho.
Héctor Vasconcelos, hijo del legendario secretario de Educación José Vasconcelos, indicó que la próxima semana encabezará una discusión nacional en el Distrito Federal, en la que participarán intelectuales y especialistas en el tema.
Al evento religioso que provocó la polémica, acudieron 12 mil fieles, además de los seis obispos de la entidad y 150 sacerdotes de Parral, Cuahutémoc, Madera, Ciudad Juárez, Chihuahua y la Tarahumara.
También se presentaron la presidenta del DIF, Bertha Gómez Fong; el presidente del Supremo Tribunal de Justicia, Javier Ramírez Benítez; el coordinador parlamentario del PRI en el Congreso estatal, diputado César Alejandro Domínguez (PRI); el rector de la UACH, Enrique Seáñez Sáenz; y el presidente municipal de Chihuahua, Marco Adán Quezada.
A través del periódico Presencia en su edición del pasado 28 de abril, la Iglesia criticó la histórica relación entre el Estado y las religiones, además de aplaudir la decisión del gobernador que calificó como un gesto de auténtica laicidad.
Estoy tranquilo: Duarte
El gobernador César Duarte dijo a NORTE ayer durante una conferencia de prensa en la que se anunció el inicio de operaciones de una nueva maquiladora en esta frontera, que está tranquilo con lo que hizo, además de conocer perfectamente sus derechos y limitaciones.
Sobre los priístas que se habrían sumado a la denuncia de Corral, prefirió no hablar hasta saber si esos posicionamientos eran verdaderos.
Más tarde, el Gobierno del Estado a través de un comunicado fijó la postura oficial.
“El gobernador César Duarte sólo ejerció su libre derecho como mexicano de participar en la celebración de Consagración del Estado de Chihuahua al Salgrado Corazón de Jesús y al Inmaculado Corazón de María”, explicaron.
El gobierno estatal sostuvo que de acuerdo con lo estipulado por la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, el mandatario estatal en su carácter de “ciudadano” puede profesar de manera libre cualquier religión y acudir a los cultos y celebraciones similares de cualquier índole.
El gobierno agregó que el Estado protege al gobernador, basado en el principio de tolerancia, consistente en respetar a los demás, porque la decision de optar por una religión es de los individuos y no del Estado.
Se argumentó que en el ejercicio libre de sus derechos como !’persona!(, protegidos por la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos y los Tratados Internacionales !’le garantizan la libertad para profesar la creencia religiosa que más le agrade!(.
En el comunicado de prensa se explicó que César Duarte tiene el derecho de asistir a cualquier evento, así como de profesar libremente la religión, credo o culto, además de que sostiene que por este motivo, su participación en el evento señalado, no confundieron sus labores como gobernador.
“En virtud de la reforma constitucional del 2011 en materia de derechos humanos, el Artículo 1°, establece la incorporación de los tratados internacionales como derecho positivo aplicable para la protección a los derechos, así como el principio propersona, lo cual nos permite invocar la Declaración Universal de los Derechos Humanos y la Convención Americana de derechos humanos o Pacto de San José que protegen la libertad religiosa”, se indicó.
Fines electoreros: Corral
El senador Javier Corral Jurado manifestó que el acto religioso tuvo un fin político y aseguró que se trata de un “acto hipócrita”.
“Quiere congraciarse con los católicos, porque está en el peor de los narcisismos, en una dinámica que yo llamo de neurosis y escaramuza… de Juan Gabriel a Constancio Miranda… está en el narcisismo absoluto”, indicó en una conferencia ofrecida en la ciudad de Chihuahua.
Demostró con los propios hechos, agregó el panista, el caracter oficial con el que acudió, ya que ninguna persona que no tenga representatividad pública, puede hablar de todo lo que tenemos, como lo hizo Duarte.
Javier Corral recordó que es católico, pero siendo miembro de algún poder no se puede ostentar inclinación hacia alguna religión.
El senador leyó un texto del ex diputado priísta Rodolfo Echeverría, consejero politico del tricolor y ex presidente de la Fundación Luis Donaldo Colosio A.C. en el que también criticó la postura del gobernador:
“Ante tal evento, que enrarece y perturba el clima de sana convivencia, el gobernador Duarte violó el Estado laico e incurrió, además, en un acto de discriminación de una autoridad civil en perjuicio de las minorías religiosas y los no creyentes, al colocar la religión que profesa en una posición privilegiada. Me queda claro que todo gobernante puede creer lo que sea, pero no debe confundirse las creencias privadas con las funciones públicas, dada la obligación de respetar la Constitución y las leyes que de ella emanen. Sin lugar a dudas, el reseñado es un hecho que no debe volver repetirse en nuestro país y debe de sancionarse”.
Como ésta dijo que hay muchas posiciones en contra de Duarte y no se trata de una visión personal.
Todo aquel que quiera respaldar la denuncia, expuso, podrá sumarse mediante una manifestación expresa a la subsecretaria de asuntos religiosos.
“Haré llegar todos sus comentarios y les comunico que Héctor Vasconcelos, hijo de José Vascocelos, me ha pedido que lo sume a la denuncia para iniciar una discusión pública en la capital del país a partir de la próxima semana”, abundó.
Dijo que espera que el gobierno federal tome cartas en el asunto y se proceda a una sanción contra los involucrados, porque no existe un antecedente desde la Revolución similar al que encabezó Duarte.
La posición de la Iglesia
En la edición del 28 de abril del periódico Presencia, órgano oficial de la Diócesis local, se difundió ampliamente la celebración en la que participaron los tres poderes del estado.
El arzobispo de Chihuahua, Constancio Miranda, manifestó a ese medio que el evento comenzó a organizarse desde hace ya casi dos años, y reconoció la disposición del gobernador para realizar “la consagración de su persona, su servicio y del pueblo de Chihuahua, desde su fe católica”.
Pero el mandatario no sólo les mostró su apoyo, agregá el jerarca católico, sino los animó para que se realizara.
“El gobernador siempre estuvo acompañándonos y animándonos para que realizáramos este acontecimiento, nunca se separó de la intención, teníamos como dos años, así que no es cosa de ayer ni del momento politico”, aclaró Miranda.
La participación de los obispos fue más allá de una simple intervención, como sucedió con el de la Tarahumara, Rafael Sandoval Sandoval, quien dijo que se debe elegir a gobernantes que “tengan sintonía con Dios, porque si no nos van a destruir”.
La frase del gobernador que provocó polémica, también se difundió en Presencia:
“Yo, César Duarte Jáquez, por este medio me consagro a mí mismo, a mi familia, a mi servicio público, a la sociedad: pido al Sagrado Corazón de Jesús que escuche y acepte mi consagración, que me ayude y por intercesión del Inmaculado Corazón de María, le entrego a Dios y a su divina voluntad, todo lo que somos, todo lo que tenemos en el estado de Chihuahua”.
En esa misma edición, la Iglesia también mostró su posición a través de un artículo firmado por el sacerdote Eduardo Hayen Cuarón.
“Por décadas México ha sido gobernado a semejanza de una fortaleza con las puertas y las ventanas cerradas al exterior para que no entre en ella la luz natural de Dios. A tan punto que las religiones han sido tratadas como un asunto privado y Dios ha visto en la vida pública como el innombrable, el que nada tiene que decirnos para construir la vida civil”, apuntó el religioso.
Hayen escribió que el gesto de Duarte fue histórico, humilde y valiente.
“Para muchos, quizá, fue el acto de un político que sólo quiso ganar la simpatía de los católicos. Eso no podemos juzgarlo nosotros, sólo Dios”, añadió.
En el artículo se puntualizó que el mandatario de Chihuahua no violentó el principio del Estado laico, porque el suyo fue un gesto ejemplar de auténtica laicidad. Porque el verdadero Estado laico es el que toma en cuenta el papel que juegan las religiones y los valores que pueden ellas aportar para mejorar la convivencia civil, sin privilegiar a ningún credo en particular”.




