El alcalde Rafael Martínez Pérez, asistió al encuentro binacional de alcaldes fronterizos, en el que abordaron temas como la liberación de presos en los Estados Unidos que terminan siendo deportados y arrojados en ciudades mexicanas como Juárez, provocando graves problemas de inseguridad para la comunidad.
Destacó que este tema fue uno de los más importantes entre los asistentes, pues explicaron a sus homólogos estadounidenses que cuando liberan un preso y lo deportan, solo lo abandonan en ciudades fronterizas mexicanas, sin notificar a las autoridades que desconocen sobre la llegada de posibles criminales en potencia.
No existe, dijo registro alguno y muchos de ellos se quedan en las fronteras a delinquir, dijo el Presidente, quien comentó que una de las propuestas que se hicieron en la reunión fue en el sentido de que se creen registros entre ambas naciones, principalmente entre poblados que colindan en la frontera como Juárez y El Paso, Texas, para que se pueda saber cuando entran sus territorios los presos deportados.
Dijo que la situación es un problema de inseguridad para las ciudades de la frontera con los Estados Unidos, incluso para otras como Cuauhtémoc, pues los convictos deportados llegan como personas libres a este país, que desconoce sus antecedentes o el porque se les retuvo en prisión, así como otros aspectos que son necesarios para prevenir una reincidencia.




