Miguel Vargas | NorteDigital
Autoridades federales de los Estados Unidos realizan una investigación sobre personas legalmente residentes de aquel país que están alquilando su documentación migratoria para las redes de traficantes de indocumentados en la frontera Juárez-El Paso.
El Departamento de Seguridad de Estados Unidos (DHS), Control de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) y el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), iniciaron la investigación en diciembre del año pasado, confirmaron fuentes del gobierno mexicano.
Esto luego de que autoridades locales incautaron a una banda de “polleros” cientos de documentos migratorios originales expedidos por el gobierno estadounidense para el cruce internacional, que no cuentan con reporte de robo o extravío por parte de sus titulares.
Agentes norteamericanos determinarían la frecuencia de cruce fronterizo por parte de los dueños originales de esos documentos.
Oficiales relacionados en la indagatoria, confirmaron que los titulares de visas de residencia, láser, actas de nacimiento, identificaciones de gobierno (I.D.), Seguro Social, entre otros documentos, obtienen un porcentaje económico cada vez que logra cruzar a EU algún ilegal usurpando su identidad.
Las bandas de “polleros” cobran de cien a 2 mil dólares por internar a cada ilegal a los EU por los puentes, según esta investigación.
Las pesquisas que se hicieron por investigadores federales de México, luego de que la Policía local logró en diciembre la detención de dos “polleros”, determinaron que es en la Central Camionera de esta ciudad, donde “halcones” enganchan a las personas aspirantes a ilegales.
En este sitio, les ofrecen internarlos al vecino país por un ducto de alcantarilla, si las personas son delgadas, para lo cual les cobran 400 dólares americanos.
Si el interesado no reúne este perfil, entonces le alquilan el documento migratorio original de otra persona para usurpar su identidad, donde el titular del pasaporte ya tiene conocimiento previo, según lo comunicado por los investigadores relacionados en el caso en particular.
Los “coyotes” juntan en un hotel del Centro de la ciudad a varias personas con la misma intención y ahí cotejan el parecido de los aspirantes a ilegales con los documentos que se tienen, para posteriormente adiestrarlos a fin de que su comportamiento no dé pie a sospechas ante los oficiales de la CBP, se afirmó.
Una vez que ingresa a los EU la persona, en cierto punto acordado se le hace entrega del documento al titular, por lo que recibe una compensación que no se especificó.
Cuando el cruce sólo se hace hacia El Paso, Texas, el costo para el interesado es de 100 a 120 dólares por la renta de la visa láser, pero cuando es hacia el interior de los EU, se utiliza la visa de residente que cuesta 2 mil dólares el alquiler, según se informó.
CAPTURAN A BANDA
La policía municipal presentó el día de ayer a tres adultos y un menor de edad que presuntamente estaban en posesión de documentos migratorios y de otro tipo, propiedad de terceras personas.
Adrián Sánchez, vocero de la dependencia, informó que tras una denuncia anónima se registró una vivienda localizada en el cruce de las calles Agustín Melgar y Juan De Dios Peza, donde en un maletín se localizaron los certificados bajo una cama.
Ahí se detuvieron a Mucías Cristian De Anda, propietario de la casa, a José Cano Soto López y Óscar David Luna Adame, junto a un menor de edad de nombre Daniel, a quienes se les acusa de poseer 86 identificaciones oficiales mexicanas de otras personas y 77 más de residentes norteamericanos de origen mexicano.
En la incautación previa del mes de diciembre, fueron arrestados un hombre y una mujer, a quienes se les encontraron 97 pasaportes de residencia, 45 pasaportes americanos, 33 visas de turista (B-1, B-2 Y B1-132), 24 residencias permanentes, 6 licencias de manejo de EU, 6 identificaciones de Texas, 21 licencias de menores de 21 años, 24 pasaportes americanos de libro, permisos de estudiantes y certificados de nacimiento, entre otros.
Las autoridades federales encontraron que en más del 90 por ciento de la documentación asegurada, sus titulares no reportaron su pérdida o extravío, por lo que vía consular se determinó continuar con la investigación binacional que actualmente está vigente.
Se presume que sólo el 10 por ciento de los documentos usados para el cruce de ilegales son robados, al menos se confirmó en esta indagatoria.




