Publicación: Fotos De La Sierra
Espectacular Entre carteles y polvo de ring: el boxeo serrano que forjó campeones en Chihuahua
Antes de los grandes reflectores, el boxeo en la sierra chihuahuense se vivía entre carteles pegados en paredes, gimnasios municipales y arenas improvisadas donde el público rodeaba el ring casi al alcance de los golpes.
Funciones en San Juanito, Creel y otras comunidades reunían a decenas —a veces cientos— de personas que encontraban en estas peleas un espectáculo intenso, pero también una forma de identidad. Los nombres se repetían en los carteles: Ramón Paredes, Silvino Rubio, Toño Paredes, entre otros pugilistas que se convirtieron en referentes del boxeo de paga en la región.
Las veladas incluían combates estelares a 10 rounds, revanchas pedidas por la afición y duelos entre talentos locales y peleadores provenientes de ciudades como Chihuahua, Monterrey o incluso del extranjero. El ambiente era directo, sin artificios: guantes, lona y orgullo.
Algunos de estos boxeadores trascendieron el circuito serrano y llegaron a escenarios mayores, como funciones en el Coliseo de El Paso, Texas, llevando consigo el estilo recio que se forjaba en la sierra: resistencia, técnica aprendida a base de experiencia y una conexión profunda con su gente.
Más que simples funciones deportivas, estos eventos eran auténticas fiestas populares. Había música, botanas y patrocinadores locales que respaldaban las veladas, mientras el público seguía de cerca a sus ídolos, round tras round.
Hoy, estos carteles desgastados por el tiempo no solo anuncian peleas: cuentan la historia de una época donde el boxeo era parte del pulso social de la sierra. Un deporte que, lejos de las grandes ciudades, también construyó campeones y dejó una huella imborrable en Chihuahua.
Gracias a Froylan Campos por la cortesía




